México y el uso de transgénicos
Nuestro país produce una variedad de plantas modificadas genéticamente entre las que se encuentran principalmente el algodón, el jitomate y la papa, mientras que a nivel mundial existen más de 40 especies como la soya, la papaya, la calabaza, el trigo, el arroz, la uva, por mencionar algunas, y según la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, son ciertas afirmaciones de que los alimentos transgénicos son tan inofensivos como cualquier otro alimento para consumo humano. Sin embargo, recalca la necesidad de que existan normas universales para realizar pruebas de inocuidad en los mismos, debido a los diferentes métodos que los países emplean para desarrollar estos alimentos; las reglas estandarizadas ayudarían a reducir la duplicación y confusión en los mecanismos de prueba a que son sometidos los productos transgénicos.
Es importante tener en cuenta que la inmensa mayoría de los productos modificados genéticamente que se cultivan, no llegan de manera directa al consumidor, sino que son utilizados para alimentar a los animales o como parte de un producto alimenticio elaborado para este fin. Sin embargo, la peculiaridad de la tecnología obliga a establecer férreos controles en los países en los que se utiliza. En la valoración de los posibles riesgos humanos y ambientales de esta práctica reside buena parte de la polémica sobre los transgénicos y la precaución con la que las autoridades europeas están tomando el asunto.