9. Tripulación de las expediciones
Las expediciones a América estaban a cargo de un Almirante Mayor, nombrado por los reyes Católicos de España; quién tomaba las decisiones sobre las rutas marítimas que habían de seguir los navíos. Estos almirantes, uno por expedición, tendrían algunos privilegios otorgados por la Corona , tales como aspirar al cargo de virrey o gobernador de las tierras conquistadas y recibir una parte de las ganancias de los productos americanos que fueran comerciados en España.
Cada navío estaba a cargo de un Almirante quien obedecía órdenes del Almirante Mayor de la expedición.
Los marinos eran, en su mayoría, presos que habían sido liberados por órdenes de los reyes Católicos para que acompañaran a los expedicionarios en la conquista de nuevas tierras y, aunque la mayoría de los tripulantes eran hombres, algunas mujeres también participaron en las expediciones acompañando a sus esposos.
Durante las misiones también era importante contar con miembros de la iglesia católica para que, al llegar al Nuevo Mundo, contribuyeran con el proceso de evangelización de los naturales de cada lugar, aunque formalmente la construcción de misiones y templos católicos se dio hasta 1524.