Seamos Documentalistas

Por: Melissa Saucedo y Benjamín Contreras / www.TrenzaFilms.com   

Desde su aparición formal en 1926 con Nanook del norte de Robert Flaherty, el documental, además de ser un género fílmico, se ha convertido en una herramienta antropológica y sociológica, agregándole características de entretenimiento y dinamismo pero sin perder su esencia, mostrándonos cómo somos, convirtiéndose en el portavoz de la persona común alrededor del mundo.

Hoy en día todos queremos conocer los últimos acontecimientos al instante, es una necesidad en todos los ámbitos: negocios, espectáculos, finanzas, deportes, cultura, tecnología y una larga lista de temas que interesan a cada uno de nosotros, pero ¿En qué momento nos paramos a analizar toda esta información? Todos los datos y novedades que conocemos, oímos, vemos y leemos ¿En realidad los reflexionamos?

¿Cuántas imágenes vemos en un día? ¿A cuantas pantallas estamos expuestos en nuestra actividad diaria? Televisión, cine, teléfonos, internet. Si René Descartes, científico francés considerado el padre de la filosofía moderna viviera en nuestros días, cambiaría su frase de “Pienso y luego existo” a “Veo y luego existo”.

El estadunidense Andy Warhol, creador de la corriente artística Pop Art manifestó en los 60´s “En un futuro, todos vamos a ser famosos por 15 minutos”. Warhol conocía la naturaleza humana y analizó que cada vez que el tiempo transcurre, las ciudades crecen, la población se multiplica, cada persona se siente más pequeña en el lugar donde habita y por instinto natural quiere sentir que lo escuchan, que lo ven, que existe. Esta es la función que puede cumplir el documental hoy en día, ser nuestros ojos, nuestra voz.
 
En la actualidad tenemos la oportunidad de dejar de ser espectadores pasivos de la ficción en las salas de cine para ser espectadores activos de la realidad a través de la cámara en mano y el género documental.  Participemos en la creación de un entretenimiento, que genere conciencia y nos permita analizar nuestro entorno, seamos todos documentalistas, conozcámonos, crezcamos, la tecnología nos lo permite, está en nuestra voluntad hacerlo.

El documental nos permitirá, si se deja de subestimar, observar donde sólo otros ven y comenzar a ser el portador de las distintas realidades que engloban nuestra vida diaria, conocer más allá de nuestros horizontes, usando el medio audiovisual para obtener una idea holística cómo somos, y lo más importante, hacia dónde vamos.  

Basta finalizar con algunos ejemplos, que invitamos a nuestros lectores a ver, para comprender de la fuerza del documental para cambiar perspectivas, y por qué no, romper paradigmas, como An Inconvenient Truth (2006), The Cove (2009), y sin faltar los mexicanos como En el Hoyo (2006), Flores para el soldado (2009), Los Herederos (2009), entre muchos otros.