Resumen de la Ponencia dada en el Congreso “Retos de la Medicina en el Siglo XXI”

Dra. Ma. Carmen López García

El trabajo es fuente de toda riqueza y lo es en tal grado que el trabajo ha creado al hombre. Es verdad que el trabajo crea al hombre, es manifestación de su humanidad pero también es cierto que le produce enfermedad y lo envejece, es por ello que dentro del campo de la medicina se crea el campo de la salud ocupacional que busca conocer los factores de riesgo del trabajo capaces de romper el equilibrio del proceso salud enfermedad. Las manifestaciones de daño se presentan como accidentes o enfermedades y la salud ocupacional tiene como objetivo principal su prevención y en dado caso su diagnóstico y tratamiento oportuno, si ya existe daño irreversible ayuda también a la rehabilitación del trabajador y a su reincorporación a la vida productiva.

Existen diversas clasificaciones de los factores de riesgo laboral, pero en términos generales se clasifican en:

Físicos

Químicos

Biológicos

Ergonómicos

Mecánicos y psicosociales

Por ejemplo una persona que trabaja ocho horas en una oficina; este trabajo implica el uso continuo de muebles, equipo informático, así como la exposición de ciertas condiciones ambientales, de ruido, temperatura, humedad e iluminación, sin olvidar las relaciones interpersonales que se establecen y la supervisión o cuotas de trabajo que deben cubrirse.

Si no existe un diseño adecuado de la oficina y mas aún si se conjuntan en una persona que lleva una vida sedentaria, pueden presentarse alteraciones en la salud como molestas musculares en la zona de cuello y espalda, stress y manifestaciones de lo que se ha llamado síndrome del edificio enfermo, que conjunta la presencia de síntomas leves pero constantes como fatiga o decaimiento, irritación de la piel, ojos, nariz, faringe, cefalea náusea y cuadros frecuentes de infección de vías respiratorias altas.

Estos edificios enfermos son aquellos lugares de trabajo cerrados sin ventilación natural (con aire condicionado o calefacción) y con gran cantidad de materiales sintéticos como alfombras, muebles, fotocopiadoras etc. El síndrome del edificio enfermo secundario según la Organización Mundial de la Salud se presenta en el 20% o más de las personas que laboran en estos lugares.

Las lesiones que adquiere con el paso de los años más relevancia son las alteraciones músculo-esqueléticas por accidentes o discrepancias ergonómicas, problemas por factores de riesgo ergonómico, también llamados desordenes o efectos traumáticos acumulativos o por trauma crónico repetitivo, son lesiones sutiles que afectan músculos tendones y nervios en las articulaciones principalmente en manos muñecas codos hombros cuello, espalda y rodillas, son factores contribuyentes a los mismos el movimiento repetitivo, al efectuar un trabajo que se requiere que haga el movimiento continuamente, la fuerza excesiva por una labor que requiere presión y un esfuerzo adicional en una parte especifica del cuerpo, posturas incomodas, y otros factores como vibraciones.

Entre los problemas de salud laboral que se incrementa día con día no puede dejar de mencionarse el stress y su manifestación extrema, el “burn-out” o síndrome de estar quemado por el trabajo. A fines de los 90 en Japón, se acuña el termino "karsoshi”, que quiere decir muerte por agotamiento por exceso de trabajo, se refiere a los fallecimientos o incapacidades laborales de origen cardiovascular que puede producirse cuando el trabajador se ve expuesto a una gran cantidad de trabajo. En Japón la incidencia anual de "karsoshi” es de 10 000 trabajadores de 35 -50 años, con horarios de trabajo prolongados y factores generadores de estrés, como trabajo nocturno, carga excesiva de trabajo.

Si se desea que el trabajador pueda permanecer útil más tiempo en su trabajo preservando su salud es necesario rediseñar los puestos de trabajo. En algunos la introducción de nuevas tecnologías y principios ergonómicos mejoran las condiciones de trabajo aliviando cargas, simplificando o bien realizando tareas repetitivas, se recomienda también la formación y actualización continua de los conocimientos, esto es actualizar a las personas mayores para disminuir la diferencias de capacitación entre trabajadores con diferente rango de edad y flexibilizar los horarios de trabajo.