La influenza A (H1N1) Gabriela Morales Ayala Orígenes El 23 de abril de 2009 se informó que a raíz de la aparición de una epidemia de influenza de origen porcino, se implementarían las medidas que la Organización Mundial de la Salud prevé para una pandemia de influenza. Una pandemia es una epidemia que se propagó en gran parte del mundo y generalmente afecta a una gran cantidad de personas, independientemente de las condiciones socioeconómicas o del nivel de atención sanitaria, higiene y saneamiento.1 En la capital de México y otros estados como San Luis Potosí y el Estado de México, se manifestaron brotes de esta nueva epidemia; poco después la propagación se incrementó a más de 46 países en el mundo. Actualmente el país con la mitad de los casos acumulados es Estados Unidos 13, 217 de un total de 25, 288.1 En un comienzo se le llamó influenza porcina puesto que se aún no se conocía el genoma del virus en su totalidad y destacaba la existencia de una cepa de cerdo. La influenza porcina o humana, conocida actualmente como A (H1N1) es una enfermedad viral producida por un virus nuevo que contiene componentes de los de la influenza porcina, aviar y humana. Pero dicho virus no llegó a México por la importación de cerdo2, se trata más bien de una realidad biológica, es decir, las especies animales están vinculadas y un virus de una especie puede trasladarse a otra como ocurrió con la tuberculosis (que de una bacteria pasó a las vacas y rumiantes y de éstos a los humanos). Los datos epidemiológicos han evidenciado que el virus se transmite entre seres humanos y puede originar brotes de la enfermedad en la población. El virus de la gripe porcina por A (H1N1) parece transmitirse principalmente mediante gotículas. Este virus entra en el cuerpo a través de todas las mucosas, incluyendo los ojos y permanece en el cuerpo entre 7 y 10 días a partir del contagio, dependiendo del sistema inmunológico de cada persona, aunque puede prolongarse este lapso.
1http://www.who.int/csr/don/2009_06_08/en/index.html
La secuencia del genoma del virus de la influenza porcina ya se encuentra en la página electrónica de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades ( www.cdc.gov/spanish ). El virus ataca al epitelio respiratorio: nariz, garganta, traquea, bronquios y, eventualmente, llega a los alvéolos, produciendo neumonía. Pero también hay una fase de diseminación general, que produce fiebre alta, y si el paciente ya padecía otra enfermedad, se puede desarrollar una complicación.2
Síntomas y Diagnóstico Fiebre (temperatura corporal superior a 38 ºC), tos, cefalea (dolor de cabeza), dolores musculares y articulares, conjuntivitis (infección manifiesta en ojos irritados), dolor de garganta y rinorrea (escurrimiento nasal) y, a veces, vómitos y diarrea. Por otro lado, los síntomas de alarma que identifican a la influenza A (H1N1): Dificultad para respirar, dolor de pecho, flemas con sangre y confusión o somnolencia.3 Se manifiestan los síntomas en un lapso de 24 a 72 horas a partir del contagio. Los brotes en el ser humano se están produciendo por transmisión de persona a persona. Cuando los individuos infectados tosen o estornudan, las gotículas contaminadas expulsadas pasan a sus manos, se depositan en superficies o quedan dispersas en el aire, sobreviviendo minutos. Sólo mediante análisis de laboratorio se pude diagnosticar correctamente la variante de influenza que nos ocupa. Actualmente sólo dentro del sistema de salud pública en México se cuenta con dos laboratorios capacitados para dicho fin, y con módulos que cuentan con pruebas de detección rápidas, por lo que no se debe recurrir a laboratorios privados que en todo caso realizan la prueba de la influenza estacional. Las medidas de sanidad que deben tomarse cotidianamente para evitar el contagio con este virus*: • Cubrir la nariz y la boca con un pañuelo desechable al estornudar o toser. • Tirar el pañuelo desechable a la basura, en una bolsa de plástico, después de utilizarlo.
* Para conocer los lineamientos de control y prevención de la influenza de la Secretaría de Salud, referentes a lugares específicos como centros de trabajo, restaurantes, centros de reunión cerrados, campañas electorales, transporte, y escuelas consultar el sitio: http://www.prevencioninfluenza.gob.mx y http://www.portal.salud.gom.mx
• Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, en especial después de estornudar o toser. • Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca, pues así es como se diseminan lo gérmenes. • El cubrebocas no evita el contagio, pero disminuye la propagación al toser y estornudar. • Evitar la automedicación y buscar atención médica en cuanto se presenten tres síntomas. No se recomienda tomar ácido acetil salicílico (aspirina), para aliviar el dolor de cabeza o para bajar la fiebre, que son los primeros síntomas de la influenza. Adultos, pero particularmente niños, que han consumido aspirina cuando están infectados con el virus de la influenza estacional, pueden desarrollar una complicación grave que se llama síndrome de Reye, que afecta a órganos, como el cerebro y el hígado. Acetaminofén o paracetamol son los medicamentos viables en lugar del ácido acetil salicílico. La luz ultravioleta (radiación solar) inactiva al virus, por lo que mantener la iluminación de los espacios cerrados es recomendable.
Tratamiento Actualmente no existe un método diagnóstico de detección temprana. La mayoría de las personas que se han infectado con el nuevo virus A (H1N1) han presentado síntomas gripales y se han recuperado sin haber recibido tratamiento con antivirales, sanando entre 7 y 10 días. Los antivirales pueden aminorar los síntomas y acortar la duración de la enfermedad, contribuir a evitar una afección grave y la muerte, por lo que las primeras 48 horas son las indicadas para aplicar los antivirales Zanamivir y /o Oseltamivir. La vacuna prepara el sistema inmunitario del organismo para defenderse de una infección real. Para que esta protección sea máxima, el virus que contiene debe asemejarse bastante al que infecta a las personas. Dado que este virus A (H1N1) es nuevo, no se ha fabricado todavía ninguna vacuna contra él. La preparación de una vacuna puede tardar entre 5 y 6 meses, a partir del momento en que se identifica la cepa pandémica (abril 2009), por lo que es factible que en este año ya se cuente con una vacuna. Durante las fases 5-6 (pandemia), las medidas se desplazan de la preparación a la respuesta a nivel mundial. El objetivo de las medidas recomendadas durante estas fases es disminuir el impacto de la pandemia en la sociedad. La fase 5 se caracteriza por la propagación del virus de persona a persona al menos en dos países de una región de la OMS. Aunque la mayoría de los países no estarán afectados en esta fase, la declaración de la fase 5 es un indicio claro de la inminencia de una pandemia y de que queda poco tiempo para organizar, comunicar y poner en práctica las medidas de mitigación planificadas. Se espera que transcurran, a partir del 21 de mayo de 2009, dos semanas sin casos de influenza para levantar la alerta sanitaria. La dirigente de la OMS, Margaret Chan aún no decide transcurrir al nivel de alerta 6, que significaría anunciar la primera gran pandemia del siglo XXI.4 Para conocer el número de casos reportados a nivel mundial la Organización Mundial de la Salud actualiza diariamente los datos y se pueden consultar en el sitio oficial (http://www.who.int/en/). Hasta el momento (8 de junio de 2009) se tienen registrados en 73 países: 25, 288 casos y 139 defunciones.
1OMS, Consultado en:
Fuentes http://www.who.int/en/ |